Calculadora de tarifa diaria para autónomos

La tarifa diaria que debe facturar un autónomo depende del neto mensual que quiere alcanzar, del régimen fiscal elegido y, sobre todo, del número de días que realmente puede facturar cada año.

HerramientasTarifa diaria

Cómo se calcula la tarifa

El cálculo parte del neto mensual objetivo y lo multiplica por doce para obtener un neto anual. A ese neto se le suman las cotizaciones y cargas propias del régimen elegido, autónomo o sociedad, porque esas cargas no salen del bolsillo del cliente sino de la facturación bruta. El resultado es la facturación anual necesaria para que, después de pagar cotizaciones e impuestos asociados al régimen, quede el neto deseado. Esa facturación anual se divide entre los días facturables al año, no entre los días naturales, porque un autónomo no cobra los fines de semana, las vacaciones ni el tiempo dedicado a buscar clientes o hacer administración. El cociente es la tarifa diaria. Cambiar el régimen cambia el peso de las cotizaciones dentro de la facturación anual, y cambiar los días facturables cambia el divisor final.

Qué mueve más el resultado

El número de días facturables pesa más que casi cualquier otro dato. Con un neto mensual objetivo de 2500 euros y 220 días facturables al año, la tarifa diaria necesaria es más baja que si el mismo neto se reparte entre solo 160 días, porque la misma facturación anual debe salir de menos jornadas cobradas. Bajar de 220 a 160 días facturables, por vacaciones más largas, formación o menor carga de trabajo, obliga a subir la tarifa diaria en la misma proporción para mantener el neto. El régimen también influye, porque el peso de las cotizaciones no es igual en autónomo que en sociedad, pero su efecto sobre la tarifa final suele ser menor que el efecto de tener veinte o treinta días facturables menos al año.

El error más caro

El error más frecuente es calcular la tarifa diaria dividiendo el objetivo anual entre los días naturales del año, o entre una jornada laboral estándar de cinco días por semana, sin restar vacaciones, bajas, formación, tiempo de prospección y trabajo administrativo no facturado. Ese cálculo optimista infla el número de días facturables reales y, por tanto, calcula una tarifa diaria más baja de la que realmente se necesita. El autónomo factura esa tarifa, encadena menos días facturados de los previstos porque parte del año se dedica a tareas no cobradas, y termina el año por debajo del neto mensual que se había fijado como objetivo, sin haber cambiado ni el precio ni el régimen, solo la base de cálculo inicial.

Questions fréquentes

Qué son exactamente los días facturables al año?

Son los días del año en los que el autónomo emite factura por trabajo realizado, es decir, el total de días naturales menos fines de semana, festivos, vacaciones, bajas, formación y el tiempo dedicado a prospección o administración que no se cobra directamente. Un año con 220 días facturables reparte la misma facturación objetivo entre menos jornadas que uno con 250, lo que sube la tarifa diaria necesaria.

Por qué la tarifa diaria cambia entre autónomo y sociedad?

Porque las cotizaciones y cargas asociadas a cada régimen no pesan igual sobre la facturación bruta. Para llegar al mismo neto mensual objetivo, un régimen con cargas proporcionalmente más altas exige una facturación anual mayor, y esa facturación mayor, repartida entre los mismos días facturables, da una tarifa diaria distinta a la del otro régimen, aunque el neto deseado sea idéntico.

La tarifa diaria que devuelve la calculadora incluye las cotizaciones?

Sí, la tarifa diaria está calculada sobre la facturación anual bruta, que ya incorpora las cotizaciones necesarias para llegar al neto mensual objetivo. El desglose de cuánto de esa facturación anual corresponde a cotizaciones se muestra por separado, precisamente para distinguir lo que es neto disponible de lo que es carga del régimen elegido.

Cuántos días facturables debo poner si nunca los he contado?

Conviene partir de los días laborables del año y restar, uno por uno, vacaciones, festivos, bajas previstas, formación y una estimación del tiempo dedicado a buscar clientes o a tareas administrativas no facturadas. La mayoría de autónomos con actividad estable acaban con una cifra bastante menor a la que asumen antes de hacer esta resta, y usar un número optimista es la forma más directa de subestimar la tarifa diaria real.